Nos levantamos, desayunamos en el hostel, intercambiamos mails con los que se iban y arrancamos nuestra caminata hacia el dique "Los zazos". Caminamos siguiendo la acequia, pero como teniamos miedo de perdernos, seguimos camino por la ruta. Amaicha nos seguia deslumbrando por su calidez y la sencillez de su gente. El silencio de Amaicha es un elemento caracteristico del lugar, que cautiva a muchos de sus visitantes, un silencio distinto a otros silencios. El camino se hacia largo, fueron 8km de caminata, donde cada 20 min preguntabamos cuanto faltaba para llegar. El camino estaba rodeado de casas de adobe, algún que otro almacen perdido y una escuela. No había gente en las calles y el sol pegaba fuerte.
Cuando por fin llegamos al dique, nos sentamos a leer y descansar un rato para descansar las piernas y continuar nuestro camino hacia El Remate, bordeamos un canal a través de las montañas que desembocaba en una cascada entre las piedras. El lugar que atravesabamos era el escenario de las sangrientas luchas del siglo XV de los españoles vs nativos, la cual desencadenó en la conquista de los españoles de Quilmes y la toma de esclavos de toda su población, la cual fue llevada a pie hasta la actual ciudad de Quilmes en Bs As, donde solo llegaron 400 personas (el 5% de los que salieron desde aquí), quienes murieron a la brevedad.
A Coti le costó llegar a la cascada pero pudo vencer su miedo y nos metimos un rato en el agua cautelosamente para no mojar el yeso.
Volvimos de nuevo al dique para emprender la vuelta, que por suerte no volvió a ser a pie sino que nos levantó un señor del pueblo que arreglaba heladeras. Entre la caminata y el sol volvimos al hostel destruidas, Coti con la cara bordó.
A la noche salimos solo para comprar comida, la calle estaba completamente oscura ya que no hay iluminación en el lugar, caminamos en la penumbra, la misma que inspiró a Atahualpa Yupanqui para componer la canción "Lunita Tucumana".
Dormirmos temprano por el cansancio y al otro día teníamos que arrancar tempranito.
"Amaicha callada y tranquila, como el rostro de su gente, derrama de sus venas cascadsa de vino patero, abraza al que llega y lo embriaga con su encanto eterno".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario